2012

Cada camino es uno entre un millón.
Por ende, no hay que olvidar

que un camino no es más que eso.

Si piensas que no debes seguirlo,

no te quedes en él bajo ninguna circunstancia.
Un camino no es más que un camino.
Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique
no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás.

Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella

no debe ser producto del temor ni la ambición.

Te aconsejo: examina cada camino atentamente.
Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.
Luego hazte esta pregunta:
¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado.
Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.
Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno.
Si tiene corazón, ese camino también eres tú.-
Entonces descubrirás, que el camino es la partida,

y la partida es la meta.
De lo contrario, no te servirá de nada.

Si cuando te retires de esta página
has aceptado todo o negado todo,
el tiempo de ambos habrá sido perdido.
Si en cambio te han quedado dudas,
es que algo está empezando a cambiar.

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