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2010
Cada camino es uno entre un millón.
Por ende, no hay que olvidar
que un camino no es más que eso.
Si piensas que no debes seguirlo,
no te quedes en él bajo ninguna
circunstancia.
Un camino no es más que un camino.
Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique
no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás.
Pero tu decisión de seguir esa
senda o apartarte de ella
no debe ser producto del temor ni
la ambición.
Te aconsejo: examina cada camino atentamente.
Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.
Luego hazte esta pregunta:
¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado.
Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.
Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno.
Si tiene corazón, ese camino también eres tú.-
Entonces descubrirás, que el camino es la partida,
y la partida es la meta.
De lo contrario, no te servirá de nada.
Si cuando te
retires de esta página
has aceptado todo o negado todo,
el tiempo de ambos habrá sido perdido.
Si en cambio te han quedado dudas,
es que algo está empezando a cambiar.
ABCdarios
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